Telecomunicaciones de EMCALI
Los problemas estructurales sólo se solucionarán con un cambio cultural en los trabajadores y una disminución sustancial del nivel salarial.
Suspendido indefinidamente el proceso de Capitalización de TELECALI, me permito hacer algunas apreciaciones sobre el tema.
No tengo claro cómo la escisión y posterior Capitalización de TELECALI pueda traer un beneficio integral a la empresa en sus tres componentes (Energía, Acueducto y Telecomunicaciones).
Bajo el supuesto que ya se ha erradicado los canceres de la corrupción y la politiquería de la empresa, males que son los motivadores principales de la crisis en que entro EMCALI.
Los dos puntos cruciales en telecomunicaciones son uno que EMCALI no sabe vender, EMCALI no sabe de la parte comercial y el otro el requerimiento de capital para la renovación tecnológica, sin embargo existe un tema mayor, y es por el que supongo por el que se suspendió de nuevo la Capitalización de TELECALI, es el relacionado al nivel de ingresos del personal de EMCALI, sobre todo si se exigió sustitución patronal.
En varias ocasiones he comentado que los trabajadores son conscientes de que su nivel de ingresos es muy superior al del mercado y al que la regulación permite transferir al usuario final, por esa razón los mismos trabajadores estaban en su momento dispuestos a revisar una nueva reducción en los beneficios durante la negociación de la convención colectiva que terminó el 31 de diciembre del 2008.
El problema real no es la convención en sí misma, convención que de por sí es onerosa, sino, que el problema está, en el nivel superior de ingreso de los trabajadores, lo cual no permite que la empresa sea competitiva como ejemplo para un trabajador de línea eléctrica la regulación reconoce un valor mensual aproximado de 2,5 millones de pesos mensuales la competencia incluido el sector oficial tiene como remuneración alrededor de 1,8 millones de pesos y en EMCALI esa misma función se presta con un valor mensual de alrededor de 4,2 millones. Adicionalmente, otro punto es que, aunque el personal está bien pago, éste no cuenta con una cultura empresarial, el personal cada vez que puede, hace labores diferentes a las cuales se tienen destinados dentro de la empresa.
Es por estas razones que aunque se escinda TELECALI, Energía y Acueducto seguirán con los problemas estructurales, que sólo se solucionarán con un cambio cultural en los trabajadores y una disminución sustancial del nivel salarial.
Anteriormente opiné que integrada la empresa en sus tres componentes podría competir mejor por el mercado, hoy en día sigo pensando lo mismo. Sin embargo, si se tomó la decisión de escindir TELECALI y dicha decisión no tiene reversa, considero que la decisión debe estar dirigida a que se le dé autonomía propia, a que se le dé autonomía como una empresa tipo S.A. donde la empresa busque un experto en comercialización que le enseñe a hacer toda la gestión comercial. Consecuentemente, como a mediano plazo se requerirá capital en la actualización de tecnología – recuérdese que en comunicaciones la renovación tecnológica total se debe hacer cada tres o cuatro años – se deberá pensar en mecanismos de capitalización, procesos que en este caso ya están inventados, para el caso contando con el experto en la parte comercial, se podría dar esta capitalización, y creo que puede darse sin requerir que se sea operador especializado del servicio diferente al personal de la empresa. De esta manera, lo primero es convertir en acciones los aportes al fondo de capitalización social de todos los usuarios que tiene telecomunicaciones, para luego recurrir al mercado de capitales como lo han hecho varias empresas públicas y privadas, que al contar con un experto comercial, no tendría en ese momento problemas para la capitalización que en este caso sería democratizada.
En cuanto a los otros dos servicios (Energía y Acueducto), sin la erogación mensual que representaba el pago a los tenedores de bonos por TERMOEMCALI, se tendría que hacer una reingeniería total en la parte laboral. Lo anterior comenzando por un cambio cultural, donde el trabajador pueda alcanzar metas al menor costo posible en vez de tratar de conseguir el mayor ingreso con el menor esfuerzo laboral. Se buscarían materias primas al menor costo posible, con una muy buena negociación, como son los casos de la compra de energía, y el que se busque nuevas fuentes de agua más económicas, teniendo menos bombeo y con un nivel menor de contaminación, aspecto que actualmente conlleva a posibles problemas de salud pública. Estas últimas labores no implican una estabilidad económica para la empresa, pero sí, implican una disminución sustancial en las tarifas que se cobran al usuario ya que este tipo de costos son transferidos directamente al usuario, de este modo, mejorando la competitividad de la empresa.
Si la decisión de escindir no es tomada, todo el proceso de capitalización con los cambios estructurales mencionados: por una parte con la búsqueda de un gestor comercial para los tres servicios, y por la otra el inicio de capitalización de los aportes del fondo de capitalización social para posteriormente salir al mercado de capitales, esto se haría para toda la empresa, teniendo especialmente en cuenta un cambio significativo en la actitud del trabajador, y una disminución sustancial del nivel salarial, a por lo menos el nivel que reconoce la regulación, nivel que está por encima del valor que reconoce el mercado en promedio. Sin olvidar una buena consecución a buenos precios y calidad de las materias primas.
Carlos Alfonso Potes Victoria
Consultor en servicios públicos
capotesvic@gmail.com